Parroquia abierta para todos

Estamos trabajando para tí, y para tu salvación. En la Iglesia hay lugar para todos.

El Señor te espera

Visita nuestro templo para adorar al Señor.

Via Crucis

Cada viernes de Cuaresma organizamos una oración típica cuaresmal - Via Crucis. Te invitamos. En nuestro templo, cada viernes a las 5:00 pm y a las 7:00 pm en las calles de nuestra parroquia.

Los santos están con nosotros

Nos alegra mucho la presencia de las reliquias del primer grado de tres santos grandes de nuestros tiempos - beato Juan Pablo II, santa Faustina Kowalska y Teresita de Niño Jesús.

Padre Miguel Olszak y Padre Matías Slyz

Misioneros Polacos - Fidei Donum

 

Santo Sepulcro

sepulcro07

Gracias a que un buen número de tumbas de la época de Cristo han sido descubiertas alrededor de Jerusalén por los expertos, las prácticas de enterramiento de ese entonces han podido ser descritas con bastante precisión.

Viernes Santo

Crucifixion

La tarde del Viernes Santo presenta el drama inmenso de la muerte de Cristo en el Calvario. La cruz erguida sobre el mundo sigue en pie como signo de salvación y de esperanza. Con la Pasión de Jesús según el Evangelio de Juan contemplamos el misterio del Crucificado.

Via Crucis / Viernes Santo

ViaCrucisEOS29

Vía Crucis” en latín o “Camino de la Cruz” . También se le llama Estaciones de la Cruz y Vía Dolorosa. Se trata de un camino de oración que busca adentrarnos en la meditación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su camino al Calvario. El camino se representa con una serie de imágenes de la Pasión o “Estaciones” correspondientes a incidentes particulares que Jesús sufrió por nuestra salvación.

Las instrucciones de la Sagrada Congregación, aprobadas por el papa Clemente XII en 1731, prohiben especificar que o cuantas indulgencias pueden ganarse con las Estaciones de la Cruz. En 1773 Clemente XIV concedió la misma indulgencia, bajo ciertas circunstancias, a los crucifijos bendecidos para el rezo de las Estaciones, para el uso de los enfermos, los que están en el mar, en prisión u otros impedidos de hacer las Estaciones en la iglesia. La condición es que sostengan el crucifijo en sus manos mientras rezan Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria un número determinado de veces. Estos crucifijos especiales no pueden venderse, prestarse ni regalarse sin perder las indulgencias ya que son propias para personas en situaciones especiales.

Se concede indulgencia plenaria a los fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz.  El ejercicio devoto de las Estaciones de la Cruz ayuda a renovar nuestro recuerdo de los sufrimientos de Cristo en su camino desde el praetorium de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el Monte Calvario, donde por nuestra salvación murió en la cruz.

Las normas para obtener estas indulgencias plenarias son:

  1. Deben hacerse ante Estaciones de la Cruz erigidas según la ley.
  2. Deben haber catorce cruces. Para ayudar en la devoción estas cruces están normalmente adjuntas a catorce imágenes o tablas representando las estaciones de Jerusalén.
  3. Las Estaciones consisten en catorce piadosas lecturas con oraciones vocales. Pero para hacer estos ejercicios solo se requiere que se medite devotamente la pasión y muerte del Señor. No se requiere la meditación de cada misterio de las estaciones.
  4. El movimiento de una Estación a la otra. Si no es posible a todos los presente hacer este movimiento sin causar desorden al hacerse las Estaciones públicamente, es suficiente que la persona que lo dirige se mueva de Estación a Estación mientras los otros permanecen en su lugar.
  5. Las personas que están legítimamente impedidas de satisfacer los requisitos anteriormente indicados, pueden obtener indulgencias si al menos pasan algún tiempo, por ejemplo, quince minutos en la lectura devota y la meditación de la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.
  6. Otros ejercicios de devoción son equivalentes a las Estaciones de la Cruz, aun en cuanto a indulgencias, si éstos nos recuerdan la Pasión y muerte del Señor y están aprobados por una autoridad competente. .
  7. Para otros ritos. Los patriarcas pueden establecer otros ejercicios devotos en memoria de la Pasión y muerte de nuestro Señor, en manera similar a las Estaciones de la Cruz.

Los requisitos de arriba son necesarios para obtener las indulgencias, pero siempre que se hacen las Estaciones con devoción en cualquier lugar, ya sea públicamente o en privado, se obtendrán muchas gracias. Claro que deben hacerse de corazón, con sincera intención de conversión. Las Estaciones de la Cruz se pueden hacer con gran beneficio todo el año y son especialmente significativas durante la Cuaresma. Cada viernes santo, el Santo Padre dirige las Estaciones de la Cruz desde el Coliseo en Roma para recordar a los mártires y nuestro llamado a seguir sus pasos.

/Autor: Padre Jordi Rivero | Fuente: http://www.devocionario.com/

ViaCrucisEOS01.png ViaCrucisEOS02.png ViaCrucisEOS03.png ViaCrucisEOS04.png ViaCrucisEOS07.png ViaCrucisEOS08.png ViaCrucisEOS10.png ViaCrucisEOS11.png ViaCrucisEOS12.png ViaCrucisEOS14.png ViaCrucisEOS16.png ViaCrucisEOS18.png ViaCrucisEOS19.png ViaCrucisEOS20.png ViaCrucisEOS23.png ViaCrucisEOS24.png ViaCrucisEOS21.png ViaCrucisEOS27.png ViaCrucisEOS29.png ViaCrucisEOS32.png ViaCrucisEOS33.png ViaCrucisEOS35.png ViaCrucisEOS38.png ViaCrucisEOS39.png ViaCrucisSAM01.png ViaCrucisSAM02.png ViaCrucisSAM03.png ViaCrucisSAM04.png ViaCrucisSAM05.png ViaCrucisSAM06.png ViaCrucisSAM08.png ViaCrucisSAM07.png ViaCrucisSAM09.png ViaCrucisSAM10.png ViaCrucisEOS46.png

Mi Cristo Roto – fotogaleria

Mi Cristo Roto

El relato del encuentro del hombre con Cristo. Un Cristo manco, cojo, sin cara, sin cruz. Un Cristo que no quiere ser restaurado porque desea que le prestemos nuestros brazos para encerrar en ellos a todos los hombres, nuestras piernas para que le llevemos por todos los caminos, nuestros ojos para mirar todas las desdichas, nuestros oídos para escuchar todas las quejas. Un Cristo que no quiere ser restaurado porque quiere que en su Rostro veamos todos los rostros, que sobre sus espaldas carguemos todas nuestras cruces.

Institución del Sacerdocio

Sacerdocio

En Cristo Jesús, somos una iglesia santa, una comunidad consagrada, un pueblo sacerdotal. Esta nuestra vocación nos llena de alegría y nos revela la altísima dignidad de todos los cristianos. Sin embargo, existen algunos hombres a los que el Señor eligió, y continúa eligiendo, para participar en un modo particular en su misma misión sacerdotal, y así prestar un servicio en este pueblo santo.